ESTAR EN POLÍTICA O ENTRAR EN POLÍTICA

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En esta ocasión pretendo sincerarme con los que me conocen bien y desnudarme ante los que no me conocen tanto o ni siquiera me conocen.

A mediados del 2011 comenté con mi esposa la propuesta que me llegaba desde el partido de encabezar la lista a la alcaldía de mi municipio en las elecciones locales de aquel año. Su inmediata respuesta me dejó congelado, casi en estado catatónico:

  • Pues, voy a hablar con la emisora de radio del pueblo y proponer que te hagan una entrevista.

En ese momento me enfrenté por primera vez al vértigo de entrar en política. En mi vida profesional he hablado numerosas veces en público en distintos foros, he impartido charlas y conferencias, por lo que hacerlo una vez más no me creaba ninguna dificultad, pero otra cosa era pensar en el contenido de esa entrevista radiofónica como candidato por mi partido a la alcaldía municipal. Ese contenido sí me preocupaba, porque no iba a hablar en mi propio nombre sino en el del partido político que representaba.

Y es que hay quien “está” en política – como es mi caso – y quien “entra” en política que es el caso de otros.

Hacía tiempo que me dolía España:

– Los gobiernos autonómicos reclamaban cada vez más competencias generando profundas desigualdades entre los españoles de uno u otro territorio.

– Se generalizó la sentencia de “Montesquieu ha muerto”. Este “afeitado”, al más puro estilo taurino de los cincuenta, lo remató otra reforma judicial: los jueces perdían la facultad de decretar prisión provisional, prerrogativa que quedaba en manos del fiscal.

– Las Diputaciones provinciales se habían convertido en residencias para los familiares, amigos y adláteres de los partidos.

– El sistema electoral favorecía cada vez más a los grandes y éstos a su vez – aún siendo antagónicos – se protegían recíprocamente para mantener el “statu quo” impidiendo su modificación.

– La composición de las listas electorales dependía claramente de la obediencia debida a la dirección del partido y no de los méritos y cualidades de los susodichos.

– Los políticos condenados judicialmente por delitos cometidos en el ejercicio de su cargo eran sistemáticamente indultados.

Me dolía España, por éstas y por algunas otras situaciones similares que, por conocidas y corrompidas, no precisan de más puntualización.

Por ello decidí estar en política y por ello me afilié.  Me afilié porque en aquellos momentos, ya avanzado el año 2008, aquel partido naciente precisaba de toda la ayuda que cualquier ciudadano español, consciente de los desaguisados relatados, pudiera ofrecer. Pero tengo claro que una cosa es estar y otra “entrar” en política.

Hoy, en 2016, aunque volvemos a encontrarnos en una situación muy próxima a la de entonces, la realidad no es la misma. Nos hemos quedado sin representación en el Congreso, pero la mantenemos en el Parlamento Europeo, en una Comunidad Autónoma y en bastantes municipios. Por lo tanto en la actualidad no es precisamente la ayuda de “ciudadanos conscientes” lo que necesita este partido – que también – sino el rumbo y ritmo que se le imprima desde la nueva directiva nacional que se decidirá próximamente.

Aquí es donde pretendo exponer mis sensaciones y expresarlas a corazón abierto.

Lo único cierto es que el futuro del partido es incierto. Ya no se trata de un partido totalmente desconocido y nuevo, es una organización política que ha tenido representación en el Congreso nacional y en el parlamento europeo en dos legislaturas, que ha ocupado escaño en alguna autonomía, alcaldías en algunos municipios y concejalías en muchos, que ha pisado platós de televisión, salido en portadas de prensa y realizado entrevistas radiofónicas, en definitiva que ya no es un desconocido.

Y ¿quienes lo componen ahora? Quedamos unos pocos ilusionados con resurgir y entre los que quedamos hay de todo, como en la viña: hay personas capacitadas para responsabilizarse de la organización interna con eficacia, pero menos adecuadas para ser portavoces externos ante los medios y las instituciones; hay personas mejor capacitadas para afrontar la representación pública, con dotes oratorias y vena de liderazgo que, sin embargo, reducen su eficacia cuando tienen que desempeñar funciones de gestión, organización o administración interna. Una breve reflexión a este respecto: los portavoces que exhiben el partido al exterior deberían dedicarse a ello de pleno, sin que las labores de organización y administración interna les reste tiempo y eficacia, y viceversa, quienes llevan a su cargo las funciones de coordinación, organización y administración, no conviene que distraigan ni un minuto de su escaso tiempo para dedicarse a hablar en los medios y ocupar cargos en las instituciones.

Por último quedan algunos que tan solo aspiran a medrar, a “entrar” de lleno en la política a cualquier precio, intentando abrirse paso a codazos cada vez que detectan alguna fisura por la que infiltrarse en medio de los mejor preparados.

La próxima dirección nacional, el próximo Consejo de Dirección, va a tener una labor ardua, complicada y difícil, y al mismo tiempo peligrosa. No solo tendrá que ser capaz de construir un líder nacional que recupere la atención mediática y que sea capaz de transmitir los mensajes que permitan la recuperación del voto perdido, labor ardua, sino que ha de plantear un proyecto de partido que suponga una verdadera renovación, o refundación si se quiere, a través de una profunda reforma de los estatutos internos, cometido ciertamente complicado.

Pero además ha de tener la habilidad de crear los cauces necesarios para que, sin riesgo de la democracia interna, sea posible ofrecer a los más eficaces en organización su integración en los órganos correspondientes, a los que están dotados de capacidad de liderazgo en las portavocías publicas y lugares de representación institucional, todo ello sin que los agazapados tengan oportunidad de usurpar las posiciones de unos y otros, tarea este última no solo difícil sino peligrosa. Siempre lo dije y siempre me lo han oído decir mis compañeros más allegados: “Si el jefe de la empresa coloca al portero de secretario de dirección y al secretario de dirección de portero, ninguno de los dos funciona”.

Hoy lo tengo que decir abiertamente: mi continuidad en el partido, y quizá la de otros muchos compañeros, depende exclusivamente de cómo se encauce la nueva andadura. Pero para tomar la decisión final habrá que esperar al próximo Congreso nacional.

FLORILEGIO de Dimes y Diretes (recopilación de 2015)

Confucio creador de las AnalectasCerrado el 2015, creo necesario hacer la recopilación anual de las ANALECTAS o florilegios de JOEL HERAKLION. Con esta tercera edición parece haberse convertido esta publicación en algo ya tradicional, que prometo mantener, a ser posible de forma puntual, cada cambio de año. Los que me conocen y siguen saben que todas han sido publicadas antes en twitter y facebook.

Publicaciones anteriores:
Florilegios 2013Florilegios 2014

 

 

El destino no está en nuestra mano pero podemos propiciarlo. Si buscas lo que deseas que suceda, bueno o malo, será más fácil encontrarlo.

Cuando no impera el sentido común, termina por imponerse la iniciativa de aquellos a quienes menos les interesa que prospere dicho sentido.

Hay una radical diferencia entre comunicarte para expresar tus convicciones y conquistar la popularidad con tus opiniones más extravagantes.

Estar de acuerdo con la tribu es más por razones de seguridad global que por coincidencia con sus convicciones. Falta de pensamiento crítico.

Los muros de la mente son de runas de creencias religiosas, políticas y mediáticas. Nos ayudan a apuntalarnos pero nos impiden ver más allá.

Convertir al enemigo, al malvado o al delincuente en mártir no es garantía de lograr con ello su impopularidad ante los demás conciudadanos. Crear mártires nunca fue rentable para los verdugos.

Libertad es poder hacer lo que está permitido. Si se pudiera hacer lo prohíbido ya no habría libertad; los demás también tendrían esa facultad.

Hay que tener cuidado en no confundir el que nadie es imprescindible con aquellos que son muy recomendables.

Si buscas al culpable los tiernos lo encubrirán. Si buscas soluciones sus víctimas lo evidenciarán. Pon la solución, el castigo vendrá luego.

La fidelidad a mi pareja solo mientras dura el amor. A las ideas solo hasta que constate que estoy equivocado. Nada es para siempre.

Mientras sigas pensando que los que se equivocan son los demás, no estarás en condiciones de corregir tus propios errores.

La política es una actividad noble, pero nunca puede ser una profesión.

El malvado que engaña a un bondadoso se cree el más inteligente. Nada que ver la maldad con la inteligencia ni la bondad con la estulticia.

Desconfía de quien te ofrece su ayuda para solucionarte conflictos o problemas que él mismo te ha creado.

Tanto el éxito como el fracaso son valoraciones humanas siempre subjetivas y frecuentemente erróneas. Ambos son efímeros y transitorios.

Dicen que todos tenemos un precio. En cuanto a mí no sé si es que soy muy caro o que no le intereso a nadie. Aún no he encontrado el mío.

El término alienígena es el status más elevado del sentimiento identitario que la humanidad debe superar, si no el desencuentro está servido.

emigrantesCuando camino por un sendero transitado por una inmensa mayoría de personas, lo primero que me pregunto es ¿quién nos ha conducido hasta él?

Iguales y diferentes; el antónimo de la igualdad es la desigualdad y el contrario de la diferencia es la homogeneidad.

Los diplomáticos son personas a las que no les gusta decir lo que piensan, a los políticos no les gusta pensar lo que dicen.

Karl_Popper

                       Karl Popper

La confianza en la ciencia hay que tenerla desde la óptica de Karl Popper: es solo un camino. La fe religiosa depende de cada uno, es relativa.

Un pasado no superado es un presente no disfrutado. Y un futuro abandonado.

Una fuerte convicción del poder: no decir la verdad sobre las realidades económicas de hoy en día. La gente no lo soportaría.

No es fácil entender el doble sentido de las declaraciones de los políticos sí careces de la malicia con que las piensan. Un civil sin malicia.

Antes de decidir que alguien te va a oír reflexiona sobre si te va a escuchar. No malgastes tu tiempo ni tu energía inútilmente.

Primero nuestra familia, luego mis vecinos, mis conciudadanos, mis compatriotas, al final todos los seres humanos.

El mantenimiento de tu prestigio, en un debate abierto, va a depender de tu capacidad de reconocer válido el discurso de otros contertulios.

La idea, el concepto que bulle en nuestra mente, tiene volumen: es tridimensional. El lenguaje con que la expresamos es plano: es bidimensional.

La singularidad de cada uno de nosotros nos iguala a todos.

Aunque la mayoría de políticos son un problema, la política NO ES el problema. Es necesario que toda la ciudadanía se implique en política.

El saber es un espacio universal donde todos podríamos coincidir, sorbiendo frutos de él sin medida y sin fin: la salvación de la humanidad.

Cuando hablamos de “los demás”, nosotros mismos somos también sus “demás”. La cultura y la gestión del prójimo son cruciales para el futuro.

Los valores esenciales alcanzan la universalidad, más allá de las fronteras. Mientras, soportan una diversidad de expresiones culturales.

Entre las “civilizaciones humanas” están las naciones, las etnias y las religiones. La “civilización humana” es esa aventura en que estamos.

Es penoso que aquellos a quienes les has dedicado parte de tu tiempo te olviden, pero más triste es aún que te ignoren.

Si no se hacen ocho apellidos de los 15 territorios restantes pensaré que solo se trataba de potenciar los nacionalismos independentistas.

A mi edad ya he hecho casi todo lo que tenía que hacer. Tan solo me metí en política para ayudar a los demás a hacer lo que les queda por hacer.

El dominio de la lengua no hace literatos, el de los colores no hace pintores. La dialéctica no basta para ser políticos: necesitan talento.

Desde luego no siempre mi criterio coincide con el de mi interlocutor, pero es demasiado frecuente que él piense que el equivocado soy yo.

Lo trascendente se camufla a menudo como banal, mientras lo superfluo se presenta tantas veces como primordial. Escala axiológica alterada.

Lo laico no es caer en lo irreverente es estar más allá de lo religioso, no más acá. Implica respeto a cualquier culto incluso la falta de él.

Para trabajar por lograr un objetivo hay que mantener la esperanza de conseguirlo pero para mantener esa esperanza hay que seguir trabajando.

Actuar responsablemente es la mejor manera de evitar tener que hacer frente a responsabilidades. No intentes ir más allá de tus capacidades.

El ensimismamiento, el desviar la mirada, nos impide ver lo que tenemos delante.

Primero se dice lo que se dice, luego se hace lo que se hace, pero pocas veces se hace lo que se dice. En política se entiende.

La conducta educada se observa en presencia del prójimo, el civismo se practica solo, sin necesidad de testigos.

Entre dirigir y mandar hay la misma distancia que entre lo racional y lo arbitrario.

Por humildad siempre me sitúo un peldaño por debajo de mis interlocutores pero la soberbia de muchos de ellos evidencia mi lamentable error.

Mi esposa es lo suficientemente independiente para no aceptar una propuesta mía sin antes asegurarse por sí misma de que es acertada y lo suficientemente inteligente para que yo acepte las suyas sin necesidad de comprobarlo.

UPyD Y LOS TRAMPANTOJOS

“Encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante, y embistió con el primer molino que estaba delante; y dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo.”

Si Platón hubiera vivido en el s. XXI nos hubiera hablado del trampantojo de la caverna, en lugar del mito, dado que la realidad social que vivimos se nos presenta en su totalidad como un gran trampantojo por medio del cual un enorme colectivo de ciudadanos, encadenados de cuello y piernas desde su nacimiento por un engranaje mediático-político que sobrepasa a cualquier pretendido cambio de poder o devenir ideológico, generalmente conocido como “stablishment” pero que el filósofo griego calificó como “farsantes prestigiosos”, proyecta sobre el fondo de nuestras conciencias imágenes que son reflejo ensombrecido de lo que éstos pretenden que confundamos con una realidad que dista mucho de ser la que nos ofrecen.

Mito de la caverna

La existencia de aquellos dos mundos, el sensible – de las apariencias – y el verdadero – de las ideas – es perceptible a cualquiera que se proponga cultivar un tanto de perspicacia y dar un repaso al panorama socio-político en que nos estamos desenrollando (que no desarrollando).

A poco que estemos dispuestos a pararnos a pensar sobre esta realidad, que no verdad, social en la que nos desenvolvemos, podremos comprobar que el trampantojo de la caverna de Platón está hoy más alejado que nunca de tratarse de un mito.

Si queremos seguir refrescando la continuidad del relato de “La República” veremos que alguien que proviene del mundo de las verdaderas ideas, trata de conseguir la liberación de aquellos que permanecen en el interior del de las sombras y el adoctrinamiento. En España este intento ha sido llevado a cabo en los últimos ocho años por un efímero partido político que hoy parece haber quedado postergado al más ruin de los ostracismos, al que no creo necesario identificar pero del que no quiero pasar por encima sin nombrarlo: UPyD.

A algunos de los que permanecíamos en el interior del mundo de las sensaciones y de las sombras nos deslumbró la luz que este conjunto de personas, de ciudadanos, nos mostró en sus innumerables intentos de hacernos llegar al mundo de las ideas. Platón no se equivocó cuando afirmó que esta labor, esa escapada al exterior de la caverna que simboliza la transición hacia el mundo real, el acceso a un nivel superior de conocimiento era labor de los sabios, de los filósofos. En esta realidad nuestra hemos podido disponer de la iluminación y magisterio de Fernando Savater.

Pero este intento, se nos advierte por el griego, viene acompañado por un camino complicado. Conseguir llegar a este mundo real (verdad) es difícil ya que representa el paso de lo sensible a lo inteligible. Lo sucedido en los últimos tiempos en España no hace más que adverar lo atinado del análisis de Platón. Pero ¿qué tiene de malo saber la verdad que a tan pocos interesa conocer? Nada en absoluto, salvo que le puede llevar a uno a darse cuenta de que vive engañado y ponerle en la tesitura de decidir si quiere seguir estándolo o no. Es triste, pero es así.

Es cierto. Ha sido un intento platónico en el más puro sentido alegórico del término, ha sido el viaje a Ítaca de Kavafis, tantas veces nombrado por Rosa Díez. Platón ya advirtió que el regreso al mundo de las sombras de los que habían sido deslumbrados por la luz, con la ayuda de los hombres sabios, el retorno a la caverna de los que han visto el sol y alcanzado la verdad, no echarán de menos su vida anterior ni los honores disfrutados, pero al pasar de la luz a la oscuridad tardarán en acostumbrarse a la penumbra y los que todavía permanecen en las sombras creerán que salir a la luz conlleva que se estropeen los ojos por cuanto no merece la pena la ascensión. El sabio que ha salido de las tinieblas debe ayudar a sus compatriotas. Las tinieblas representan una existencia en la que sólo se concede valor a lo sensible. En el ámbito social y político las tinieblas representan la manipulación de la opinión pública, que se basa en la persuasión mediante lo aparente y no mediante lo real, que es más difícil de comprender.

D los molinosPues bien, ¿Hasta qué punto toda esta metáfora ha cobrado carta de naturaleza en UPyD? Pues hasta el punto de que en un desmesurado afán de ayudar a los menguados a ver la luz e intentar hacerlos salir de su trampantojo, se inicia el cervantino mito de la lucha contra los “molinos de viento”, pero que en este caso, como advierte el filósofo griego, “no es extraño que se muestre torpe al discutir en los tribunales o en otro lugar, sobre la apariencia de lo justo”, cuando él conoce la Justicia en sí. A sabiendas en realidad de que se trata de molinos de viento, no se duda en arremeter, lanza en ristre, a todo el galope de Rocinante, contra el primer molino que estaba delante, y después a otro, y luego a más. Hasta que de repente “dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo.”

Y es que en esta ocasión eran en realidad gigantes y no molinos de viento.

Joel Heraklión Silesio.

Reescribiendo la historia [desde el catalanismo, para ser +]

“No creo que los valencianos puedan encontrar la solución a sus problemas convirtiéndose en catalanes de segunda. Tratar de catalanizar Valencia solo puede basarse en un desconocimiento tremendo de la historia de ambas regiones.” ANTONIO URBIETO

El Quicio de la Mancebía [EQM]

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llibre del repatiment de VàlenciaLlibre del Repartiment del Regne de Válencia [Libro registro de las donaciones (reparto) del Reino de Valencia; s. 1239-1270]. Detalle de las tachaduras llevadas a cabo por Próspero de Bofarull i Mascaró [España, 1777-1859], archivero y director catalán del Archivo General de la Corona de Aragón entre 1814-1840 y 1844-1849. El libro es custodiado por tal Archivo, que se encuentra ubicado en Barcelona y es regido, desde 2007, por un Patronato formado por el Gobierno de España y de las CCAA de CataluñaAragónValencia y Baleares.

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Llibre del Repartiment del Regne de Válencia[Donationum regni Valentie]

Se trata de un libro de registro del siglo XIII [s. 1237-1252] donde los escribas del rey Jaime I de Aragón anotaban las promesas de donación de propiedades cuando se terminara la conquista de Valencia. El registro se inicia en julio de 1237 y termina en junio…

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EN BUSCA DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

El hombre nace libre, pero en todas partes está encadenado.(Jean-Jacques Rousseau)

 

La libertad implica un permanente ejercicio de la capacidad de optar, es mantener siempre la aptitud para elegir entre varias posibilidades. Aquello que permite a alguien decidir si quiere hacer algo o no, lo hace libre, pero también responsable de sus actos en la medida en que comprenda las consecuencias que de ellos se derivan.

Le concepto de libertad es la matriz de donde se derivan los demás subproductos parciales, como la libertad de conciencia, también denominada libertad intelectual, la libertad de expresión, la libertad de prensa o de imprenta. Todas estas acepciones afectan al individuo como tal, pero siempre mantienen una especial referencia a la interacción de ese individuo y la sociedad, ya sea en su conjunto o en relación a un determinado grupo social más o menos reducido o identificado.

Declaración de los Derechos Humanos - Texto en español

Declaración de los Derechos Humanos – Texto en español

El derecho a la libertad de expresión es definido como un medio para “la libre difusión de las ideas” y así fue concebido durante la Ilustración y desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 se constituyó en derecho fundamental recogido en el artículo 19.º de aquella. Pero conviene destacar que no constituye un derecho omnímodo e ilimitado, la ofensa y el daño a otro individuo constituye sin duda su más indiscutida limitación.

Ricardo Yepes Stork, ([1]) afirma que “Yo no soy libre de tener una determinada constitución biopsicológica, ni de nacer en un determinado momento histórico o en cierta región, pero sí soy libre de asumirla o no en mi proyecto biográfico. Imaginarse una libertad pura, carente de estas condiciones, sin limitación, es una utopía; una libertad así sencillamente no existe, pues todos estamos determinados inicialmente en nuestras decisiones por la situación que vivimos y por el tiempo en que hemos nacido

Para algunos filósofos, como Rousseau, la libertad es inherente a la humanidad y constituye la facultad o capacidad de conciencia del individuo para pensar y obrar según la propia voluntad, pero sin olvidar que todas las interacciones sociales con posterioridad al nacimiento implican una pérdida, voluntaria o no, de libertad.

Haciendo uso de mi propia libertad de conciencia, puedo afirmar que más allá del lugar de nacimiento o del tiempo en que hemos vivido o del grupo social en que nos estemos desarrollando, existen infinitas formas de encontrarnos día a día con limitaciones a nuestra libertad personal e individual, tantas cuantas opciones podamos adoptar en las innumerables encrucijadas ante las que nos encontramos casi a cada hora.

Si decido viajar en metro en lugar de utilizar mi automóvil, estoy limitando mi libertad de circulación a los itinerarios por los que me trasladará el transporte colectivo, pero si opto por usar mi automóvil, estaré limitando mi libertad de circulación por las aceras, jardines o lugares expresamente reservados a los peatones. No creo necesario insistir en más ejemplos de índole semejante para que el lector entienda perfectamente que cada vez que ejerzo una opción o tomo una determinada decisión, estoy cerrando las puertas a las demás opciones o posibilidades que mi libertad me ofrecía, estoy en definitiva limitando mi propia libertad.

El Genio de la Libertad (Dumont)

El Genio de la Libertad (Dumont)

Eso, que aparentemente parece tan claro y evidente, resulta en la práctica confuso y olvidado por quienes pretenden mantener el derecho a circular por un camino distinto al que han elegido enarbolando un concepto deformado de la libertad.

 La autolimitación de la libertad, que está más allá de la que se me pueda imponer por la norma legal o por quienes detentan parcelas concretas de poder, se puede ver claramente identificada en el hecho religioso. Cada persona en un momento de su vida puede plantearse su opción de conciencia, puede ser ateo o simplemente agnóstico pero si opta por ser cristiano resulta difícil de entender que pueda mantener sus convicciones ateas o agnósticas dentro de cualquiera de las opciones cristianas al uso, al igual que si un cristiano pone en duda la virginidad de María no parece coherente que pretenda permanecer en el catolicismo.

 En suma cuando tomamos la decisión de adscribirnos a un determinado grupo social cohesionado por sus creencias o ideologías, estamos de hecho reduciendo el espectro de opciones en el que mover nuestra libertad de expresión – que no de conciencia – ya que mi pensamiento puede desde luego contemplar convicciones que, circunstancial y puntualmente, disientan con parte de las que rijan en ese grupo social.

La cuestión se encrudece cuando pretendemos hacer prevalecer nuestra libertad de conciencia, a través de la de expresión, sobre las normas del colectivo. Esa es una crisis que entraña graves dificultades de discernimiento. Esta crisis se ve más claramente reflejada en política, cuando la persona opta por inscribirse en un determinado grupo o partido político.

Resulta evidente convenir que el militante en un partido no tiene porqué coincidir ideológicamente con todos los planteamientos o propuestas políticas de su organización, aunque sí que parece coherente que, al menos, debería coincidir en una inmensa mayoría de ellas, sobre todo en las más trascendentales o fundamentales.

Podríamos igualmente convenir que ese ejercicio de la libertad de expresión permite formular sus discrepancias dentro de la propia organización y dentro de los cauces que a tal efecto hayan establecido las normas por las que se rijan.

Podríamos también convenir que, en determinados contextos, tales discrepancias puedan mantenerse también fuera de los cauces anteriores pero, llegados a este punto, la crisis se puede agudizar si no se mantiene la prudencia y coherencia adecuada hasta el extremo de quebrar o traspasar los límites a que el propio individuo sometió su propia libertad personal cuando optó por inscribirse en él.

Porque, siguiendo con el uso de mi libertad de conciencia, mantengo que cuando fui libre de elegir, u optar, por una determinada opción política debí ser también responsable de las consecuencias que de tal decisión se derivan.

Mantengo igualmente que mi libertad de expresión debe quedar limitada en todo caso por la ofensa a otros individuos – o al grupo – y por el daño que se le pueda inferir a otro individuo – o al grupo – más allá de los cuales no parece legítimo llegar.

Joel Heraklión Silesio.

([1]) Ricardo Yepes Stork nació en Madrid el 8 de diciembre de 1953 y falleció el 26 de diciembre de 1996 en Huesca, a causa de un accidente de montaña. Fue un profesor universitario, un ensayista y un filósofo brillante que dirigió algunos empeños editoriales. Es autor también de varios libros de Filosofía y Antropología.